Seguidores

domingo, 25 de septiembre de 2011

- Te quiero -Me atreví a decir.
- ¿Por qué? -No sabría muy bien como describir su mirada.
- Creía que tú podrías responderme -Bajé la mirada.
- No te entiendo, lo siento.
Levanté la mirada, y ahí estaba él, tan perfecto como siempre, y eso que no lo conocía de nada. Respiré hondo y solté:
- Soy idiota -Como siempre, echándome la culpa sin razón.
- ¿Por qué dices eso? -Me cogió una mano, y sonrió. Su sonrisa me volvia loca.
- Porque te quiero.
- ¿Y qué tiene de malo?
- Que no te conozco de nada, ¿Tal vez por eso?

No hay comentarios:

Publicar un comentario