+ No quiero volver a casa oliendo a ti, ni tarareando tu canción favorita, ni recordando las mil risas que hemos tenido esa misma tarde, no quiero cerrar los ojos y poder verte sin ninguna dificultad. Tampoco quiero que pases el día pensando en mí, ni que estemos juntos todo el tiempo, no quiero verte a todas horas y a cada minuto.
- Pero... ¡no lo entiendo! ¿por qué?
+ Verás, es muy fácil, porque sé que todo esto algún día terminará si no por una cosa por otra, y no quiero echarlo de menos.
- Y, entonces, ¿qué quieres?
+ Que esto nunca acabe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario